Stieg Larsson / La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina

26Abr10

Tal vez todavía no figure en los glosarios de la crítica, pero el término “policial negro sueco” ya se impuso en el panorama literario internacional. Basta que el lector local piense en Henning Mankell (quien, casualmente, este mes visita Buenos Aires) o ahora en Stieg Larsson: juntos llevan vendidos más de diez millones de libros en todo el mundo. Lo de Larsson fue todavía más abrupto y exponencial. Periodista comprometido, sabueso de los grupos de extrema derecha en Suecia, Larsson murió de un ataque al corazón antes de ver siquiera el primero de sus libros publicado. Una especie de –salvando las distancias de acá a Estocolmo–, Lanata sueco muerto a los cincuenta años. Todas las condiciones estaban dadas para una jugosa operación de marketing. Bien. Ahora, de ahí a llegar a vender, en un país de nueve millones de habitantes, tres millones de ejemplares, ¿qué pasó? ¿Cómo logró propagarse por el resto de Europa y el mundo y desencadenar un nivel de adicción similar al de las series de televisión, y que su próxima y última novela se espere como la siguiente temporada? Por lo pronto, cada libro pareciera funcionar como reescritura de un subgénero particular de la novela negra. Si el primero, Los hombres que no amaban a las mujeres, giraba alrededor de un misterio a develar, ahora los dos protagonistas, el periodista Mikael Blomkvist, suerte de alter ego de Larsson, y Lisbeth Salander, se ven arrastrados por los callejones del thriller mafioso. El segundo tomo de la trilogía Millennium pone foco en las redes de tráfico de mujeres desde los países de Europa del Este hacia Suecia. Larsson cruza el vértigo del género con cierto ánimo militante y testimonial y buen olfato periodístico, y además de ir revelando la urdimbre de conexiones, despliega algunos escenarios reveladores, como cuando pone en evidencia la relación abusiva y dispar, casi de saqueo: una reconfiguración al interior de la Unión Europea de un seudo imperialismo entre países “serios y respetables” como Suecia y las “emergentes” ex repúblicas soviéticas.

Matías Capelli

Destino. 732 páginas. Traducción de Martin Lexell y Juan Román.

PUBLICADO EN MAYO DE 2009

(Destino)

Llega el segundo tomo de Millennium, una saga policial sueca forjada al estilo de bestsellers como los de antes.



One Response to “Stieg Larsson / La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina”

  1. 1 Pol

    De verdad les parece bueno?
    Yo leí el primero de la trilogía y me parecio malisimo… una historia armada para sorprender a lectores de paulo coelho o amantes de lost.
    Ni que hablar de la escritura… que es pobrisima, falta de sensibilidad y poesia mínima. (a quien le interesa las marcas de los productos que usan los protagonistas o los software con lujo de detalle??)


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