Archive for junio, 2010

Todavía hoy –¡2008!– hay gente que le pide a la época buenos libros. Buenas novelas, le piden, buena literatura. Gente a la que le hubiera gustado vivir, no en este siglo veintiuno en el que, mientras todo agoniza, los impostores se disfrazan de genios (y viceversa), sino en el diecinueve: el siglo de Balzac, de […]


Difícil encontrar en la literatura argentina un personaje tan desencantado como Madrid, el protagonista de la segunda novela de Daniel Krupa. Héroe pasivo, orfebre de su propia locura y cultor refinado de circunstancias sórdidas y milagrosamente reales, Madrid ha sobrevivido a la hecatombe amorosa. Ya al comienzo del libro padece una internación psiquiátrica, después de […]


Las biografías de los escritores de novelas policiales son siempre dramáticas y singulares, como si la propia vida convulsionada les hubiera impuesto el tono y el tema de lo que con el tiempo terminarían escribiendo. Jake Arnott no es la excepción. A punto de cumplir cincuenta, sobre Arnott se dice de todo: que dejó la […]


Cuenta Vila-Matas que el germen inicial de Dublinesca tuvo que ver con Spider, la película de David Cronenberg. Mejor dicho, con un cuento corto que el autor de El mal de Montano escribió acerca de un hombre solitario que mientras veía esa película terminaba enmarañado en sus propias redes mentales. De a poco, el relato […]


En El Recreo todo comienza con un epígrafe que actúa como ley inaugural, especie de edicto que determina las condiciones que le permiten a los pobladores de los confines de la pampa volverse propietarios de un terreno. Lo que luego se pondrá en marcha será el universo de un decir que detalla la cosmogonía, los […]


Como varias novelas de Boris Vian, su debut, A tiro limpio, empieza con la llegada a una fiesta. Una de esas fiestas en las que corre el alcohol y los invitados se entregan a extravagantes placeres que parecen inspirados en lo que ocurría hacia 1942 en las surprise-parties, organizadas por Vian y sus secuaces cerca […]


Como una ópera, distribuida en actos y con picos de fatalidad y mesetas reflexivas, Lisboa. Un melodrama tiene un epicentro: una única y calidoscópica noche de 1942. En ese día, en plena Segunda Guerra, con Argentina y Portugal dirimiendo su neutralidad, Leopoldo Brizuela exponencia un universo repleto de matices, velocidades, voces y anécdotas entrañables fundadas […]