Leopoldo Brizuela / Lisboa. Un melodrama

08Jun10

Como una ópera, distribuida en actos y con picos de fatalidad y mesetas reflexivas, Lisboa. Un melodrama tiene un epicentro: una única y calidoscópica noche de 1942. En ese día, en plena Segunda Guerra, con Argentina y Portugal dirimiendo su neutralidad, Leopoldo Brizuela exponencia un universo repleto de matices, velocidades, voces y anécdotas entrañables fundadas en dos mitologías fronterizas: la del fado y la del tango. Además de reproducir a escala las tensiones de una Europa en crisis, descifra e inventa con total libertad rastros de una Argentina perdida, fantasmagorías de época y linajes aturdidos, con una precisión y una ambición que pocas novelas tienen, hoy en día, de este lado del Atlántico.

Los personajes de este melodrama que ya en las primeras páginas presenta la respiración de una novela decimonónica, con el correr de los capítulos se agregan y desdoblan entre el pasado y el presente. A la vez, ese celoso ritmo decimonónico por momentos pasa a ser clarividencia proustiana en su modo de abordar la experiencia amorosa que persigue a cada protagonista. En esa trama de afectos y tiempos, todos parecen reconstruir el misterio de sus propias vidas en circunstancias extremas y a la vez extraordinarias: la amenaza de la guerra. También desde el principio, con el personaje principal, Eduardo Cantilo, cónsul de la Argentina en Portugal, asoma una parte de ese conflicto con varios cabos unidos a un mismo núcleo. Por razones secretas que de a poco se revelan, Cantilo decide donar un cargamento entero de cereal a los refugiados y hambrientos que en Lisboa penan por una última esperanza, el barco que de un momento a otro zarpará antes de que Portugal entre en guerra: el Boa Esperanza. En el medio, protagonistas que naufragan y especulan en horas límite, una temporalidad ralentizada y concentrada, en la cual la intensidad exterior compite con la fragilidad interior. El secretario Ordoñez y su esposa Sofía, Oliverio, exiliado argentino y barman del Gondarem –cantina donde fado y aristocracia se acoplan–, De Sanctis y De Maeyer –especies de agentes secretos–, todos transitan una Lisboa apocalíptica en la que conviven, por ejemplo, servicios de inteligencia, una tropilla de huérfanos encerrados en un barco, refugiados que huyen del avance nazi, una condesa italiana en muletas, príncipes tardíos.

Esa noche de 1942, con el puerto en llamas, conspiraciones políticas en marcha y un atentando que jaquea a la delegación argentina, tiene además a varios espectros que refieren su historia como si, ante la inminente entrada en guerra, decidieran invertir las horas finales en un arriesgado exorcismo sentimental. Allí está Discépolo y Tania, ambos de paso después de una gira por España, el Maestro De Oliveira, varado en Lisboa durante años después de transmitirle todo a Gardel, la gran Amalia Rodríguez, joven e involuntariamente involucrada en intrigas políticas. La vida de cada uno de estos “hijos de la noche de Lisboa” de a poco irá comunicándose en el pasado y creando, sobre el presente milimétrico de la acción, una red compleja con infinidad de planos: un melodrama, en el mejor sentido; como el tango o el fado, un drama cantado que ilustra las aventuras y las penurias de la vida.

El centro del relato, sin embargo, nunca deja de ser el cónsul Cantilo, que con su gesto enigmático –la donación– se asoma, sin saberlo, a una cornisa. La historia escondida detrás de ese gesto se vuelve el núcleo íntimo de la novela, su segunda historia. Detrás de ese gesto grandioso en el que culpa e hipocresía se combinan, el drama amoroso se vuelve presagio, salvación intermitente y lo que todo melodrama insinúa: una tragedia misteriosa que interpela, en un mismo movimiento, el sentido de la vida y la fatalidad de la Historia.

Oliverio Coelho

Alfaguara. 724 páginas.



2 Responses to “Leopoldo Brizuela / Lisboa. Un melodrama”

  1. 1 Mar Coro

    INTERESANTE, NO SOY FAN DE LOS MELODRAMAS, PERO LA MANERA COMO SE DESCRIBE EL CONTEXTO ESPACIAL Y TEMPORAL CASI ESTA LISTO PARA UN GUIÓN DE CINE. O SERÁ QUE COELHO, QUIEN ESCRIBE ESTA CRÍTICA, USA UNAS FRASES, UNAS PALABRAS TAN JUSTAS QUE DAN ESA SENSACIÓN, YA HASTA IMAGINO EL TIPO DE MÚSICA QUE SONARÍA EN CADA SECUENCIA….


  1. 1 Libro del día: Lisboa de Leopoldo Brizuela « Fedro

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