Sergio Chejfec / Mis dos mundos

07Jul10

Extraño relato de viaje, hecho de lentas e hipnóticas mezclas de lugares y de tiempos, Mis dos mundos es una variación del extenso viaje quieto que Sergio Chejfec, el autor de El aire y de la extraordinaria Baroni: un viaje, viene ensayando a lo largo de una obra cada vez más concentrada, más vuelta sobre sí misma, más singular. Se trata de un espacio que no existe más allá de las trayectorias que lo atraviesan; un mundo que se despliega a medida que una escritura artesanal, lúcida y imprecisa a la vez, lo recorre con palabras que se empeñan en llamar –en evocar, en hacer venir, en traer a la página– a las cosas por su nombre.

Mis dos mundos tiene la forma de una caminata por senderos que se bifurcan. Todo comienza desdoblando un mapa, con un nombre y una mancha verde sobre el plano de una ciudad desconocida, al sur de Brasil, por donde camina un escritor en vísperas de su cumpleaños. Adicto al vagabundeo, a la aventura lenta de andar a pie por calles desconocidas, el narrador pone un cuaderno, un libro, una lapicera, un documento de identidad y una cámara en su bolso y sale en busca no de la selva amazónica sino de un parque –esos lugares separados, de abandono y soledad, franja de una naturaleza paralela donde el entorno urbano queda suspendido y la persona “se ausenta, se convierte en nadie y ella misma termina siendo imprecisa”. Caminar por el parque de una ciudad desconocida es lo más indicado para la observación y la reflexión, pero los paseos del narrador de Chejfec se apartan de los senderos del caminante romántico, tan repleto de sí mismo, o del flâneur moderno, siempre a la caza del objeto fugaz que se pierde en la multitud. No es la busca de novedades, ni la ilusión de autonomía, ni el ansia de revelaciones lo que marca una deriva que no busca ni encuentra nada del otro mundo, nada que no sea alcanzar ese vacío de voluntad, ese estado de disponibilidad y de mente en blanco que pone en marcha un mecanismo deambulatorio que, sin metáforas, constituye una escritura. Una suerte de escritura automática de un cuerpo desdoblado y olvidado de sí mismo, que se desvía por senderos laterales, deslizándose caprichosamente de una cosa a otra, reagrupando las cosas en mundos que se hacen y deshacen según encadenamientos volátiles de la memoria y de la percepción en los que una cosa llama a la otra, sin que ningún sentido dure lo suficiente como para asentarse y quedar fijado en un lugar. No hay disyuntivas para una escritura que a fuerza de desdoblarse, de desviarse y de perderse, explora la experiencia del sentido –una escritura donde los mundos de la inmovilidad y de la acción, de lo vivido y de lo imaginado, del pasado y del presente, de lo real y lo virtual, del pensamiento y de la escritura, se afirman a la vez.

Fermín Rodríguez

Alfaguara. 124 páginas.

PUBLICADO EN DICIEMBRE DE 2008



One Response to “Sergio Chejfec / Mis dos mundos”

  1. 1 Mar Coro

    UN TEXTO DONDE AMBOS PLANOS ESTÉN A UN MISMO NIVEL RESULTA MÁS QUE TENTADOR PARA CUALQUIER LECTOR INQUIETE…


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